miércoles, 20 de marzo de 2013

Diario de Elena.

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Me llamo Elena pero me conocen por “Caperucita Roja “ debido a que de pequeña siempre llevaba una caperuza de color roja. Tengo 14 años, llevo 5 años en la ciudad. Me mudé aquí debido a que tuve un problema, ahora estoy en la azotea de mi bloque, desde aquí puedo apreciar unas vistas inigualables; me relaja esto de estar a una gran altura ya que puedo sentirme grande y ver a los demás como diminutas hormigas que corren casi todas al mismo sitio, cogen el metro, taxi, una ambulancia que suena, como no es de extrañar en una ciudad... Todo esto es extraño para mí, todo ha cambiado, ya nada es lo mismo desde aquella tarde hace 8 años, en una pequeña aldea del Este donde yo era una inocente niña.

  • Hijita, ve ha llevarle esto a tu abuelita que está enferma
  • Vale, mami.
  • Ten cuidado por el bosque no te entretengas y ve directa a la casita de tu abuelita.
  • Si mami, lo tendré.

Iba caminando por ese bosque verde y a su vez lleno de color. Cogí unas flores durante el camino, iba escuchando el asombroso cante de los pajaritos. De repente se me cruzó un hombre robusto, con el pelo moreno y barba.
  • Niña, ¿dónde vas?- me preguntó amablemente.
  • A casa de mi abuela.
  • Juguemos a algo, tú vas por aquel camino y yo por este para ver quién llega antes- me dijo intrigado.

Yo acepté. Cuando llegué a casa de mi abuelita la puerta estaba abierta, era raro, pero entré, allí estaba atacada en una silla y el hombre detrás de mí apuntándome con un cuchillo largo y afilado. Aquel hombre solo quería joyas y dinero, cuando las cogió se fue. A la media hora pasó por allí un humilde cazador nos vio y nos ayudó. Después del susto, todo estaba bien. Pasaron 5 años, el
13-03-2008 ese hombre volvió, atacó a mi madre. Le vi, pegarle, hacerle daño, ella no podía más y se fue. Desde aquel horroroso día mi abuelita y yo nos mudamos. Ese suceso me enseñó a no hblar con desconocidos, no confiar en nadie.
Pero lo que nunca me enseñaron es a soportar el sentimiento de tristeza hacía una persona.
Hoy 13-10-2012 hace 5 años que murió, no puedo más, estos años han sido eternos, basta, aquí he llegado. Adiós

Lloro cada vez que leo el diario de Elena al ver como mi amiga se suicidó en silencio.

Celia 3ºA

jueves, 7 de febrero de 2013

¿QUÉ HA PASADO CAPERUCITA?



El cazador le preguntó a Caperucita:
-¿Qué recuerdas de todo lo que te ha pasado?
-Yo salí de mi casa y me dirigí hacia el bosque allí me encontraba tranquilamente cantando con los pajarillos y bailando con su silbido,cuando noté que alguien se acercaba , pensé que podría ser mi amigo Quique que siempre se encuentra por el bosque; miré para todos los lados pero no lo conseguí ver y lo llamé:

-¿Quique estás ahí?

Pero no recibí contestación de nadie, al cabo de un rato me encontré con el lobo. Recordé lo que me había dicho mi mamá (¡No hables con descono_
cidos!) Parecía que no era malo, me saludó muy amablemente y me dijo:

-Hola Caperucita ¿dónde vas tú sola?
-Voy a la casa de mi abuelita que se encuentra mal.
-Dale recuerdos de mi parte, pero si quieres llegar antes te recomiendo que vayas por este camino y llegarás rápidamente.
-Gracias, señor lobo.

Yo fui por el camino que me indicó , era un camino que daba miedo,llegue a la casa de mi abuelita, me dieron un golpe en la cabeza y no recuerdo nada más.

      


                                                                         Irene Nuñez Nuevo 3ºA


Sara, la nueva Caperucita


      Tirado en el río, ahogado en aguas profundas, con su pesado cuerpo de lobo lleno de piedras, ella estaba a su lado, aún estaba nerviosa.
      Todo comenzó por la mañana, cuando su madre le pidió que fuera a casa de su abuela a llevarle el pan, ese día su padre no llegaría a tiempo para hacerlo. Ella cogió su móvil, lo metió en el bolso, besó a su madre e inició el camino a casa de su abuela. Por el camino empezó a oír ruidos extrañados y, cuando notó la presencia del lobo, quiso llamar pero estaba sin batería. El que, en aquel momento, era su peor enemigo salió de su escondite y gritó:
-¡Yo llegaré antes!
      Sara se asustó cuando vio al lobo corriendo hacia la casa de su abuela, ella tenía que protegerla, su abuela era demasiado mayor para defenderse.
      Tras diez minutos corriendo llegó a la casa, parecía que aquel lobo solo le había tomado el pelo, pero aún se sobresaltó más cuando vio a un cazador apuntando a la casa de su abuela.
-¿Qué hace?-Preguntó ella un poco incómoda.
-Está ahí dentro, el lobo está ahí.
-¡Es la casa de mi abuela!-Gritó Sara.
-¡Shhhh! Creo que se ha comido a tu abuela, tranquila, está viva dentro de él, solo hay que esperar a que se duerma.
      Cuando el lobo se quedó dormido el cazador entró en la casa, Sara le seguía, le abrieron la barriga y sacaron a su abuela, luego la llenaron de piedras y salieron corriendo.
      El lobo despertó, fue al río a beber y del peso cayó al agua.
      Y allí estaban aún los tres observando aquella escena.




 Marta 3ºA

lunes, 26 de noviembre de 2012